Puesta de la Damisela Azul Por Jesús Valles Moya (La Coruña, España) Publicado: 25-11-2007 Imprimir
Uno de los habitantes más comunes de nuestros acuarios marinos es la Damisela azul (Chrysiptera parasema).
En mi acuario tenia un ejemplar desde diciembre del 2.000, que ahora sé que es un macho. En diciembre del 2.001 añadí tres ejemplares más , sin saber por supuesto su sexo. A los pocos días uno de los nuevos ejemplares hizo pareja con el macho que ya era habitante del acuario, establecieron su territorio en un espacio de 40 centímetros y a los catorce días de haber llegado, hicieron la primera puesta (12-1-2.002).
Escogieron para desovar la parte inferior de un canto rodado de granito. La primera puesta me sorprendió sin prepararme antes y no pude observar su comportamiento.
Lo que relato a continuación es fruto de la observación de las puestas sucesivas que son ya 18 desde esa fecha.
Ritual de cortejo:
El macho escoge el lugar de la puesta. En mi acuario fue siempre la parte inferior de una piedra lisa donde haya un hueco con respecto al suelo del tamaño del pez.
Limpia el sitio de una manera muy somera, no lo hace como los amphipriones que pasan horas limpiándola, simplemente en cada visita picotea alguna vez y se va en busca de la hembra.
En ese momento, toda su cara y abdomen se llena de pequeñas manchas de azul muy claro y brillante, incluso le aparecen manchas brillantes en el cuerpo distribuidas de manera totalmente irregular.
Para atraer a la hembra al lugar escogido, se acerca a ella con las aletas desplegadas y con un movimiento nervioso, con desplazamientos bruscos, y con rápidos ataques que la hembra soporta. La hembra, si esta dispuesta a poner, luce también las manchas de azul claro y sigue al macho, acercándose y alejándose de el con una danza nerviosa de aproximación y huida hasta el lugar de la puesta. Una vez visto el lugar sale huyendo perseguida y atacada por el macho.
Este cortejo lo realizan una y otra vez durante un par de horas, normalmente en la tarde.
Desove:
A la mañana siguiente, con la primer luz del día, repiten el cortejo unas cuantas veces y la hembra en cada visita al lugar comienza a desovar. El macho fecunda los huevos y ataca y expulsa a la hembra, nuevamente la va a buscar y continua la puesta.
Cuidados de la puesta:
En cuanto la hembra ha terminado la puesta ya no vuelve a hacer caso del llamamiento del macho y huye. El macho comienza a cuidar la puesta y ataca a la hembra en cuanto se acerca al lugar de la misma, a menos de quince centímetros.
Durante los cuatro días siguientes, el macho limpia y airea la puesta con visitas constantes y trata de expulsar de la zona a cualquier otro pez o animal que se acerque, por ejemplo un cangrejo ermitaño.
Desarrollo de la puesta:
La puesta es una masa adherida a la piedra ocupando una superficie de dos centímetros cuadrados, que los primeros días, a simple vista solo se aprecia como una mancha gelatinosa de color grisáceo. Unas puestas son de mayor cantidad que otras, pero son como 200 huevos en cada una.
El tercer día comienzan a apreciarse los puntos plateados de los ojos de alguna larva y comienzan a oscurecerse.
El cuarto día todas las larvas ya tienen claramente los puntos brillantes de los ojos, su color es más oscuro y es la señal de que van a nacer.
La noche de ese día después de una hora de oscuridad, nacen las larvas, todas en un espacio de tiempo de 30 minutos. Su tamaño es sumamente pequeño como 2 mm. de largo por 0,5 mm. de grueso.
En los próximos días, entre dos y cuatro según mis observaciones, vuelven a realizar la siguiente puesta a veces en el mismo sitio o en una piedra cercana.
Desarrollo de las larvas:
En unas cuantas ocasiones he intentado criar las larvas y no he tenido éxito, las he alimentado con rotíferos, pero no he conseguido que sobrevivieran mas de 48 horas.