Temperatura:
25 - 28 °C. Particularmente mantengo la temperatura de mi acuario en 27 ºC.
Dureza del agua:
Agua blanda (no mas de 6-8 ºDH)
Agua:
Es preferible el empleo de agua neutra o ligeramente ácida.
Iluminación y fondo:
Luz atenuada, fondo oscuro y abundantes posibilidades de refugio (piedras, macetas, etc.); vegetación muy abundante.
Reproducción:
Los pelvicachromis pertenecen a las especies monógamas. A estos bonitos cíclidos les gusta desovar dentro de cavernas. Suelen utilizar las que encuentran, o cavan ellos una en la arena en algún entresijo de la decoración.
Realizan un bello cortejo nupcial, siendo las hembras mucho más activas durante el mismo que los machos. La hembra se pone delante del macho curvando la parte posterior de su cuerpo 90º, exhibiendo su gran mancha roja ventral, característica inequívoca de su madurez sexual. Posteriormente, el macho temblará vigorosamente ante ella, incitándola para que le siga e inicie la puesta.
La hembra comienza a desovar adhiriendo los huevecillos en la superficie interior de su gruta o cueva. Una vez realizada la puesta la hembra chupará y aireará con las aletas pectorales los huevos en la oscuridad de la cueva, retirando los que no han sido fertilizados. En tanto que el macho se dedica a defender el territorio de posibles enemigos. Vigilan muy bien la puesta y la defienden de los otros peces del acuario con verdadero tesón, incluso con especies que les superen en tamaño.
El tamaño de la puesta es muy variable, se considera normal desde 25 a 200 huevos de 2 mm., ovalados y de color marrón muy claro. Si bien la cantidad no es muy elevada, los cuidados dedicados y el esmero de los padres hacen que la mayoría de ellos maduren.
Eclosionan a las sesenta horas. La madre los irá cogiendo uno a uno según vayan eclosionando y los depositará en un sitio dentro de la cueva que previamente habrá limpiado, los tres días siguientes los pasan casi sin moverse hasta la absorción casi completa del saco vitelino.
Al cabo de otros 4 - 5 días las crías nadan libremente y deben ser alimentadas con comida apropiada, en los comercios del ramo existen comidas especiales para alevines.
En los días posteriores, los padres sacan "a pasear" a sus crías por el acuario. Nadan con la madre quedándose absolutamente inmóviles cuando los progenitores los dejan solos unos momentos. La librea de los alevines, compuesta de varios puntitos oscuros, es increíblemente mimética con el fondo de piedrecitas. Cuando hay peligro los padres reaccionan con señales, plegando súbitamente las aletas ventrales y haciendo bruscos movimientos con el cuerpo. Los alevines, entonces, se hacen una bola y se dejan caer al fondo del acuario quedando totalmente inmóviles, y los padres se sitúan justo encima en posición defensiva y vigilante.
Cuando falta alrededor de media hora o tres cuartos para que la luz del acuario se apague la madre guiará a los pequeños hacia la protección de la cueva, llegando incluso a metérselos en la boca para luego expulsarlos al interior de la cueva cuando alguno de éstos se haga el remolón. Al mes de vida cambian esta librea por la de adultos, pero hasta los dos meses no adquieren los maravillosos colores que los caracterizan. Síntoma de buena alimentación de los alevines es una mancha amarillenta en la zona ventral.
Por último, destacar que en algunos casos se pueden dar fenómenos de canibalismo o falta de cuidado por parte de los padres, a causa de una disminución de los instintos naturales. Por ello, se puede preparar una pecera para el crecimiento de los alevines, si bien, en lo posible, las crías deberían quedar con los padres hasta que aquellos nuevamente preparen el desove. Si la prole es separada muy tempranamente existe el peligro de que el macho empiece a cortejar prematuramente y se torne agresivo frente a la hembra que aún no está dispuesta para un nuevo ciclo reproductivo. Al no separar los alevines la hembra tiene tiempo de madurar.
En las primeras puestas es posible que por inexperiencia de la pareja la puesta no fructifique. (En mi caso fueron cuatro veces).

Las especies de Pelvicachromis producen relaciones de sexo (macho/hembra) extremas a niveles de pH extremos. Un pH cercano al neutro, produce una relación entre sexos de aproximadamente 50:50. A pH más ácido y agua más blanda mayor es la proporción de machos, y a pH más alcalino y agua más dura, mayor proporción de hembras. Los peces empiezan a mostrar su madurez sexual a los 8 meses de edad.
Alimentación:
Son peces que habitán la zona media, por lo que los alimentos prefieren tomarlos a baja o mediana altura, dependiendo del hambre que tenga. Esta primera nota sobre la alimentación puede servir como guía. Si un Pelmatochromis kribensis sube a comer a la superficie, lo hará con una velocidad prodigiosa y será señal de una deficiente alimentación, al menos en cuanto a cantidad.
Con tubifex, papilla, pulgas de agua (daphnias) y algunos otros alimentos convenientes, se podrán tener unos buenos ejemplares para la cría. La comida seca solo los mantiene, llegando a producir malformaciones. Lo mejor es combinar los tres tipos: comida viva, natural y seca.
En la época de cría suelen turnarse a la hora de comer para no descuidar la vigilancia de los alevines, por lo que se ha de observar que ambos progenitores coman.