El escalar Por Dr.Pez Publicado: 08-12-2007 Imprimir
Gregario y territorial. Es un cíclido relativamente pacífico que vive en grupos con un marcado carácter jerárquico. Pese a que se usan muchas veces como pieza principal de biotopos amazónicos comunitarios, no es un pez que conviva demasiado bien con sus compañeros, pues con la edad se vuelven muy territoriales.
Las peleas aumentan en intensidad en la época de reproducción. Se dan cuando se forman las parejas, cuando la pareja delimita su territorio, y sobre todo cuando la pareja defiende la puesta de cualquier pez que se acerque.
Clasificación:
Orden: Perciformes Suborden: Percoideos Familia:Cichlidae Género:Pterophyllum (Heckel, 1840). Especies:scalare (Lichtenstein, 1823). Fórmula de las aletas: D-XIII/22-27 A/VI/24-25 Tamaño: 14 cms. Otras especies: P.altum (Pellegrin, 1903), P.leopoldi (Gosse, 1963).
Elección del acuario:
Se debe elegir un acuario lo más amplio posible. El diseño del acuario es importante a la hora de mantener y reproducir estos maravillosos peces. Los escalares son peces que se desplazan en grupos, lo que les hace confundirse entre la vegetación de tallos, raíces y cañas de las riveras de los ríos de la cuenca del Amazonas, que son su hogar natural. El acuario debe ser suficientemente alto, porque estos peces gustan de realizar desplazamientos verticales entre las plantas.
Se debe plantar densamente por las zonas laterales y el fondo, y dejar despejado la zona central para que naden a su gusto. Es muy aconsejable que se dispongan algunas plantas flotantes como el helecho Ceratopteris, que producirá zonas de sombra muy del gusto de los escalares. Alguna planta de hojas anchas será necesaria para que los escalares no desoven en una piedra o en algún lateral del cristal.
Preparación de la puesta:
Se deben seleccionar 5 o 6 escalares jóvenes como población inicial del acuario. Los escalares, si están bien alimentados, pronto duplicarán su tamaño y empezarán a formar parejas reproductoras.
Características del agua:
Temperatura: 24 a 27 ºC. pH: Alrededor de 7. dGH: Agua blanda, de 5 a 10º. El agua muy limpia, bien filtrada, tranquila y sin corrientes fuertes.
Alimentación de los ejemplares adultos:
Lo mejor es alternar la comida seca con comida natural. En la sección 'alimentación natural' puedes encontrar una dieta adecuada a los requerimientos de este pez.
Comportamiento en el grupo:
Cuando forma parte del cardumen, el escalar es un pez muy sociable que presenta pautas de comportamiento muy características. Los individuos se escalonan de acuerdo con el nivel de dominancia que tienen. El ejemplar más grande y saludable suele ser el pez dominante que compite por los espacios, por la comida y por la pareja reproductora, siempre con éxito sobre el resto de los componentes del grupo. Las pequeñas escaramuzas que marcan el status del pez siguen siempre los mismos pasos. Los peces se enfrentan con las aletas muy abiertas, vibrando de furia combativa. Si los ejemplares son de parecido tamaño entonces se producen mordiscos simulados y empujones frontales. El pez vencido se coloca con la cabeza mirando hacia arriba y este simple movimiento sirve para desinhibir al agresor que se da por satisfecho.
Comportamiento en época reproductiva:
Las peleas aumentan en intensidad en la época de reproducción. Se dan cuando se forman las parejas, cuando la pareja delimita su territorio, y sobre todo cuando la pareja defiende la puesta de cualquier pez que se acerque.
Cuando se forman las parejas los escalares realizan peleas parecidas a las que se desencadenan normalmente en el grupo. Sólo se apreciará que hay cierta diferencia cuando un macho comienza a definir y defender una zona del acuario. Los ataques simulados, las vibraciones intensas de las aletas y y la natación, en pequeñas arrancadas por la zona que defiende, será el reclamo suficiente para que las hembras se vayan acercando al solitario galán que las espera en su territorio. Sólo las hembras que estén también dispuestas para la reproducción aguantan los ataques del macho que nunca llegan a consumarse. Una de las hembras será elegida por el macho y entrará en la zona reproductora. Los dos peces separados del grupo estarán ocupados en rechazar de esta zona concreta del acuario al resto de los peces. Este comportamiento se va acentuando de forma progresiva hasta que las pareja llega a expulsar de forma agresiva a los peces que se acercan demasiado. Esto ocurrirá durante toda la reproducción y nacimiento de los alevines.
Diferenciación de sexos:
Los escalares no son peces que presenten diferencias apreciables entre los machos y las hembras. Es casi imposible saber si un escalar es un macho o una hembra hasta que no llega el momento del desove.
En el momento del desove:
Macho: Presenta un espermiducto corto, terminado en punta ligeramente inclinado hacia adelante.
Hembra: Un oviducto un poco más largo, grueso y redondeado. Inclinado hacia atrás.
El desove:
La pareja comenzará a limpiar una superficie plana, que será el lugar elegido para depositar los huevos. Normalmente suele ser una hoja grande. Si no se puede encontrar ninguna entonces pueden elegir una piedra plana o incluso un lateral del acuario.
Pareja de escalares en el momento del desove
La hoja perfectamente limpia está preparada para recibir la puesta. La hembra comienza a dar pasadas depositando los huevos en hileras sobre la hoja. El macho que está muy atento, pasa sobre los huevos fecundándolos. Las hembras suelen depositar sobre 200 huevos. Si son pequeñas, alrededor de 150. En cambio, ejemplares muy desarrollados pueden desovar hasta 350 huevos.
Huevo
Durante los días que siguen a la puesta se puede observar perfectamente el desarrollo de los huevos fecundados, hasta la formación del alevín.
En el momento de la puesta los huevos presentan una coloración amarilla. Dentro del huevo se aprecia ya el corazón. En un principio, será solo una pequeña vesícula llena de líquido que se contrae y fluye por el espacio entre el embrión y la membrana. Casi todo el huevo está ocupado por los blastómeros que se dividirán posteriormente para formar la larva. Los blastómeros están englobados dentro de la vesícula vitelina, responsable de la alimentación endógena del embrión.
La hembra, principalmente, y el macho, de forma más secundaria, vigilan la puesta de forma muy atenta y retiran con la boca los huevos no fecundados que suelen tomar un color blanco lechoso y pronto podrían ser atacados por hongos. Los padres ventilan con sus aletas los huevos para que el agua circule a través de toda la puesta.
La eclosión:
Los alevines nacen a las 48 horas después del desove. Forman un grupito que los padres trasladan de zona en zona según sientan alguna señal de peligro. En esta fase el pequeño alevín no se alimenta del exterior durante una semana, pues todavía tiene suficientes reservas en su saco vitelino. Suele permanecer apiñado junto a sus hermanos y sin moverse apenas.
A punto de nacer (descapsulado)
Varias horas después el embrión manifiesta una metamorfosis sorprendente. Las larvas se enrollan dentro del cascarón trasparente y presentan una morfología que empieza a recordar la forma de un pez.
El embrión solo estará esbozado. El inicio de lo que será el intestino, el ojo, la parte cefálica y la médula espinal ya son perfectamente visibles.
El flujo del líquido que bombea el corazón es más amplio y se extiende por toda la larva.
Recién nacido
Unos días después de la eclosión los alevines presentan el saco vitelino semireabsorbido mientras el pequeño corazón se contrae, rítmicamente de abajo a arriba, a 130 pulsaciones por minuto.
La alimentación de los alevines:
Cuando el alevín comienza a nadar, señal de que ya casi absorbió el saco vitelino, es cuando debemos comenzar a proporcionarle una alimentación adecuada al tamaño de su boca y a sus necesidades específicas.
La alimentación más adecuada son los nauplios de Artemia salina, un crustáceo de las aguas salobres de casi todo el mundo. Estos diminutos seres son muy apropiados para alimentar a los escalares en sus primeros días de vida.
De cinco días
El alevín, que ya nada libre, tiene una morfología poco desarrollada , pero ya deja adivinar la forma de un pequeño pez.
Los padres en esta fase defienden a su progenie con tenacidad y no se arredran ante ningún depredador por grande que sea. Existen pocos espectáculos en el acuario tan maravilloso como el paso de un escalar adulto rodeado de 200 alevines. Es el milagro de la procreación.