El Archocentrus Nigrofasciatus Por Zebenzui Perona (Antequera, Málaga, España) Publicado: 08-12-2007 Imprimir
El Archocentrus nigrofasciatus, o cíclido convicto como se le suele llamar a causa de sus rayas verticales, es un pez de la familia de los cíclidos y como tal pertenece actualmente al orden de los perciformes (en los libros antiguos se pueden ver grandes variaciones tales como la ausencia de cíclidos y estar en su lugar las tilapias).
Su clasificación taxonómica, hasta hace muy poco perteneciente al género Cichlasoma, está en proceso de revisión en la actualidad; pudiendo pasar a ser el género Cryptoheros, propuesto por Allgayer a finales del 2.001.
El A. nigrofasciatus habita diversas zonas de Centroamérica, Guatemala, El Salvador, noroeste de Honduras, Nicaragua, Costa Rica y Panamá; pero por su facilidad reproductiva, en las tiendas se venden casi sin excepción ejemplares reproducidos en cautividad.
Este pez, como todos los cíclidos, es un pez con un fuerte carácter territorial por lo cual hay que tener esto en cuenta a la hora de decidir el tipo de acuario en el que se lo quiere tener, tanto respecto a sus cohabitantes como al tamaño del acuario. Una pareja de A. nigrofasciatus puede vivir perfectamente en un acuario de unos 60-80 litros, dependiendo del tamaño de éstos, sin sentir estrés. Al ser un pez insociable solo puede convivir con un reducido grupo de especies, éstos son: peces nocturnos (y solo en épocas no reproductivas), otros cíclidos parecidos (Thorichthys meeki, Astronotus ocellatus, Aequidens rivulatus, Hemichromis bimaculatus...) y otras especies resistentes y consideradas en algunas ocasiones como compatibles (es el caso del Epalzeorhynchus bicolor -labeo-).
Este pez se siente a gusto sin demasiadas exigencias en la calidad del agua, 20 - 23 ºC y un agua blanda (10 dGH), así como agua neutra o ligeramente ácida (pH: 7 - 6,5).
Este es un pez omnívoro, lo que se deduce si le observamos la boca (ya que no la tiene como, por ejemplo, un oscar). Por eso hay que alimentarlo tanto con una dieta de origen animal como de origen vegetal, esta último es indispensable. Al tratarse de un pez al que "le cuesta" subir a la superficie, es decir, que solo subirá a comer muy rápidamente y volverá al fondo igualmente de rápido (si la comida es sustanciosa o tiene mucha hambre), es mejor darle comida que descienda al fondo, como por ejemplo: guisantes hervidos y lechuga. Este pez acepta gustosamente alevines de otros peces como guppys o platys, recién nacidos, así como otros tipos de comida viva de tamaño medio.
La reproducción de esta especie es muy sencilla y se producirá casi automáticamente al encontrarse un macho y una hembra. Para la reproducción es aconsejable una temperatura de 24 - 26 ºC sin fluctuaciones.
El macho se diferencia de la hembra por su forma y colorido en lo siguiente:
• El macho tiene las aletas anal y dorsal acabadas en punta, mientras que la hembra las tiene redondeadas (si son muy jóvenes es posible que no se note). • Un macho con un año o más, si está en buenas condiciones, tiene un abombamiento adiposo en la frente lo que le hace tener una frente más vertical. • El macho es de menor colorido (dicromatismo sexual). La hembra posee en la zona ventral y debajo de la aleta dorsal un color naranja oscuro que se ve más claramente en la época de reproducción. • El macho es simplemente más grande (dimorfismo sexual) que la hembra. Cuando la pareja de convictos se prepara para la puesta, el macho generalmente prepara dos lugares (si el acuario es de menos de 40 litros solo preparara uno) y solo en una cueva o escondrijo similar, por supuesto la hembra ayuda en la limpieza de grava de los lugares. Si se prepara un acuario solo con grava los peces no se reproducirán así como tampoco lo harán en un acuario comunitario con muchos cíclidos (no se arriesgarán inútilmente a perder la freza).
Cuando la pareja tenga hechas las cuevas (de 1 a 2 días si no interviene nadie) la hembra permanecerá en la que sea más grande y profunda unos 3 días, tras los cuales mostrará un pequeño ovopositor. Desovará con él unos 200 huevos que el macho irá fertilizando (esto lo suelen hacer al atardecer aunque no es exacto). Los huevos eclosionan en 36 horas más o menos y son muy resistentes a los hongos. Cuando nazcan los alevines serán cuidados por sus padres celosamente de cualquier intruso (incluso humano) y serán transferidos a la cueva que está más despejada, es decir, la que está más visible desde el exterior.
Después de aproximadamente 30 - 45 días los padres sacarán a los alevines a "pasear" por el acuario por lo que en este momento tendremos más facilidad de alimentar a las crías con artemia, dafnia o cyclops. La nube de alevines ocupa aproximadamente unos 20 - 30 cm. de diámetro por lo que deberemos estar seguros de que existe espacio libre en nuestro acuario (o mejor dicho: su acuario). Durante este tiempo las crías solo entran en la cueva materna para dormir, los padres guían indefinidamente a las crías hasta que éstas llegan al estado juvenil; momento en el cual los juveniles ya se "emancipan" y dejan de "obedecer" a los padres para así convertirse en ejemplares casi individuales (digo casi porque en un acuario es imposible que los juveniles se separen lo suficiente de sus hermanos como para decir que cada uno va por libre. En libertad es muy posible que alcanzada esta edad se vayan del área materna y se "busquen la vida" por si mismos). El estado de juvenil se alcanza más o menos a los 2 cm. en acuario.
Por último dar mi opinión sobre este pez que en muchas ocasiones es tratado de "malo" para el acuario y de agresivo. En acuariofilia no se trata de meter algo que se mueva entre unos cristales llenos de agua para que se comporte como nos plazca. El pez es un SER VIVO y lo mismo que nosotros tenemos un comportamiento y nos gusta ser como somos, el pez tiene otro y se comporta como le dicta su naturaleza, la que le ha hecho sobrevivir durante miles de años. En ocasiones, al buscar convictos en las tiendas, oigo como el vendedor me dice que ya no los trae porque son muy agresivos y nadie los quiere. Tiene razón, pero el problema es que la gente se compra un acuario y mete con total ignorancia todos los peces que le gustan, y muchas veces entre éstos están los convictos que al tragarse una pareja de platys, por poner un ejemplo, acaban arrastrados por el váter.
Con todo lo dicho, seamos un poco más transigentes; y si queremos tener convictos, tengámoslos solos o acompañados de especies compatibles, que las hay. De esta manera ni haremos sufrir a los peces ni perderemos el dinero haciendo que se destruyan entre ellos. Un acuario con dos convictos puede ser incluso más entretenido que uno lleno de guppys o cardenales.