Diferenciación de sexo en Laberíntidos Por Vicky Publicado: 16-11-2007 Imprimir
Diferenciar los sexos en algunas especies de laberíntidos puede resultar complicado, sobre todo para los que se acercan por primera vez a estas especies. La diferenciación es importante no sólo si buscamos reproducir los ejemplares, sino también porque en muchas de las especies de laberíntidos es recomendable mantener parejas, o no tener varios machos juntos sobre todo cuando el acuario es pequeño.
Por ello, vamos a dar una serie de indicaciones para diferenciar los sexos en las especies más comunes de laberíntidos.
Como regla general para las distintas especies, el tamaño del macho suele ser mayor que el de la hembra. Las hembras poseen un vientre más redondeado que los machos, sobre todo cuando están dispuestas para la reproducción; así como colores más apagados. Además en el caso de las especies que construyen el nido, sólo suelen hacerlo los machos, aunque se han dado casos de hembras que los hacían, pero no suelen tener ni el tamaño ni la consistencia de los realizados por los machos. Además, la coloración de las hembras suele ser menos llamativa que en los machos.
Betta splendens
Es quizás el caso más obvio, exceptuando los machos de cola corta o plakats a los que nos referiremos luego.
Macho y hembra de betta de la variedad cola de velo. A la izquierda el macho y a la derecha la hembra.
Los machos poseen aletas más largas, y el cuerpo es algo más estilizado que el de la hembra, éstas tienen el vientre más abultado. Se suele decir que los machos tienen mayor colorido, aunque esto no es tan determinante, ya que hay hembras de tanto o mayor colorido que algunos machos. Lo que si es cierto, es que las hembras muestran con más frecuencia las denominadas rayas de estrés, franjas horizontales que recorren el cuerpo desde la cabeza a la base de la aleta caudal.
Hembra con rayas de estrés
Otra de las indicaciones para la diferenciación de esta especie es la existencia de un punto blanco en las hembras en la zona ventral, entre las aletas pélvicas y la aleta anal; no es más que el ovopositor por el que la hembra expulsará los huevos durante el desove, y que suele acentuarse cuando la hembra se encuentra preparada para la reproducción. Sin embargo, la existencia de este punto blanco por si solo no es indicativo de que estemos ante una hembra, dado que puede aparecer también en algunos machos, sobre todo en ejemplares jóvenes; en este caso se corresponde con el espermiducto.
Ovopositor
Si nos fijamos en la boca, en el caso de los machos, los labios suelen ser más gruesos y la boca está ligeramente más orientada hacia arriba que la de la hembra. Esto supuestamente está ligado a la función del macho durante la reproducción, ya que normalmente es el macho el que se encarga de tomar los huevos en la boca y subirlos al nido.
Detalle de la boca de un macho a la izquierda y de una hembra a la derecha.
Todas estas indicaciones son válidos para ejemplares adultos, en el caso de ejemplares jovenes hay que prestar más importancia a la forma del cuerpo y el tamaño de las aletas. Con un desarrollo óptimo, no es posible una determinación totalmente fiable del sexo hasta los 3 meses.
Finalmente, como ya hemos comentado antes, existe una variedad de betta de aletas cortas llamado betta plakat. Éste se confunde fácilmente con una hembra y suele llegar a las tiendas mezclado con ellas. No hay una regla fiable al 100% para distinguirlos, sobre todo en ejemplares jóvenes, pero si una serie de “trucos”. Aparte de lo ya comentado antes, en este caso deberemos prestar atención al tamaño relativo de unas aletas con respecto a otras. En un macho plakat, la aleta anal suele sobrepasar en longitud a la caudal, cosa que no ocurre en las hembras, y además la aleta caudal suele ser algo más vistosa y amplia que en las hembras. A pesar de esto, si compramos hembras jóvenes, un macho plakat poco se diferenciará de ellas, pues es al hacerse adultos cuando van desarrollando más las aletas.
Betta macho de la variedad plakat
Colisa lalia
Pareja de Colisa lalia de la variedad salvaje. A la izquierda el macho y a la derecha la hembra.
Pareja de Colisa lalia de la variedad sunset. A la izquierda el macho y a la derecha la hembra.
El caso de la Colisa lalia parece también bastante obvio. El macho muestra mayor colorido que la hembra.
Por ejemplo, en la variedad salvaje el macho tiene el cuerpo de color naranja con franjas azules, y en época de celo suele intensificarse el color azul en la zona de las branquias; mientras que la hembra de esta variedad es de color plateado, con franjas como el macho pero de un color mucho menos llamativo. Hay que tener cuidado cuando se adquieren ejemplares jóvenes, ya que en las tiendas al haber varios machos en el mismo acuario, los machos estresados y menos dominantes pueden apagar sus colores confundiéndose con hembras.
Por regla general, las hembras de cada variedad muestran los mismos tonos que los machos pero con mucha menor intensidad.
Además de la coloración, existe una diferencia en la forma de las aletas. En los machos la aleta dorsal y anal acaba de forma más puntiaguda, en las hembras las aletas son más redondeadas.
Colisa chuna
Pareja de Colisa chuna. A la izquierda el macho y a la derecha la hembra.
Con esta especie la diferenciación se complica, ya que muchas veces fuera de la época de desove las diferencias entre sexos se atenúan, al menos en lo que a coloración se refiere. Como en el caso, de la C.lalia, la coloración del macho es más llamativa, va de color miel hasta el ocre, la parte anterior de la aleta anal es negra, y la aleta dorsal es de color amarillo. Las hembras son de color naranja más apagado, y tienen un franja horizontal más oscura en la mitad del cuerpo. También en este caso, el macho posee aletas más puntiagudas que la hembra.
Macropodus opercularis
Pareja de M. opercularis, a la izquierda la hembra y a la derecha el macho
Como en la mayoría de especies que hemos tratado, el macho es más colorido y se le diferencian claramente las franjas rojas y azules en la variedad salvaje, a diferencia de la hembra que tiene los colores mas apagados y mezclados. Hay variedades completamente azules y rojas, y en este caso los machos tienen también el color más llamativo. Aunque normalmente, es en época de celo cuando se acentúa dicha coloración.
En cuanto a las aletas, el macho tiene las puntas bastante más largas que las de las hembras. La hembra, en cambio, tiene las aletas más cortas y pequeñas y el vientre más abultado. Además, en estado adulto, la hembra es de menor tamaño que el macho.
Sphaerichtys osphromenoides
Ejemplar de Sphaerichtys osphromenoides o gurami chocolate
En el gurami chocolate es bastante complicado diferenciar los sexos, pues no hay apenas diferencias entre uno y otro. Se dice que el macho presenta una fina franja amarilla en el borde de sus aletas anal y dorsal, aunque también pueden aparecer en algunas hembras, pero de menor intensidad.
Son incubadores bucales, pero ambos pueden incubar los huevos, aunque es más frecuente que lo haga la hembra. Éstas suelen ser más robustas que los machos.
Trichogaster trichopterus
Pareja de T. trichopterus o gurami de tres puntos. A la izquierda un macho de la variedad dorada y a la derecha una hembra de la variedad blanca
Como en el caso de otras especies, los ejemplares jovenes suelen ser difíciles de diferenciar, sin embargo una vez comienzan a desarrollarse la identificación es más sencilla. Al contrario que en los casos anteriores, la coloración no es un factor determinante, aunque si existe cierta intensificación del color del macho durante el celo; por ello nos fijaremos principalmente en el tamaño y forma de las aletas.
Detalle de la aleta dorsal. A la irquierda la aleta dorsal de un macho, a la derecha la de una hembra
Como se puede observar, la aleta dorsal del macho es más puntiaguda y alargada que la de la hembra, cosa que también ocurre con la aleta anal. Las de la hembra son bastante redondeadas y más cortas.
Trichogaster leerii
Pareja de Trichogaster leerii o gurami perla. En la parte superior el macho, y en la parte inferior la hembra
En este especie, al igual que en T. trichopterus, la aleta dorsal y anal están más desarrolladas en machos que en hembras, y en el macho, los bordes de dichas aletas tienen aspecto deshilachado. Además las aletas pélvicas suelen ser también más largas.
En cuanto a la coloración, en la hembra está algo más atenuada. Los machos muestran un color rojizo en la zona de garganta, pecho y parte frontal de la aleta anal, que se acentúa en época de celo.
Como en la mayoría de los casos, el macho es más esbelto que la hembra.
Helostoma temminckii
Pareja de guramis besadores.
Esta especie, llamada comúnmente gurami besador, es bastante difícil de diferenciar, no existe como en otras diferencias apreciables en la coloración. Se dice que la hembra suele tener el vientre más lleno que el macho
Fotos: Davien, Sorgina, DaniG, Vicky, Luisgeci, Ian Martin, Luis Ruiz, Cyprinus, Christian Soler, Jose Ignacio Bilbao Lartategi.