El Jardín Acuático II Por Marco Aurelio Pérez (León, Guanajato, México) Publicado: 30-12-2007 Imprimir
Continuando la preparación de nuestro jardín acuático, esta segunda parte está dedicada a la elaboración del sustrato. Por sustrato nos referimos al material que se dispone en lo profundo del acuario. En un típico acuario seria simplemente algunos centímetros de nuestra grava preferida. Sin embargo, en un acuario plantado el sustrato cobra vital importancia. Seria algo así como los cimientos de una construcción: no se puede edificar una bella residencia sin encargarse primero de ellos.
EL SUSTRATO. ASEGURANDO EL ÉXITO:
El sustrato debe reunir 3 características vitales para su éxito:
1.- Anclaje:
La mayoría de las plantas requieren estar sujetas al sustrato, es por ello que nuestro sustrato debe proveer un medio que facilite esta sujeción. Basta apreciar en la naturaleza para darnos cuenta que las plantas acuáticas se sujetan en sustratos con una consistencia de limo o lodosa. Estos sustratos son lo suficientemente compactos para que la planta se sujete con facilidad, pero son suaves de tal manera que las raíces puedan crecer.
2.- Nutrición:
Las plantas de crecimiento basal, o roseta, dependen principalmente de sus raíces para obtener los elementos nutritivos necesarios para llevar a cabo el ciclo vital de la fotosíntesis. Es por ello que si nuestro acuario va a tener de este tipo de plantas debemos disponer de una buena cantidad de nutrientes.
3.- Intercambio:
No basta con poner en el sustrato las sustancias nutritivas, también debemos procurar que éstas estén disponibles de forma fácil para las plantas. Es decir, tenemos que incluir elementos que sean reconocidos por un excelente intercambio de iones minerales, lo cual se traduce en unos nutrientes más fáciles de absorber por las plantas.
Con estas ideas en mente se debe proceder a escoger el sustrato para nuestro acuario. La primer opción, la más recomendada para quien se inicia en el cuidado de las plantas, sería adquirir un sustrato nutritivo propio para acuario, utilizarlo según las indicaciones del fabricante y poner encima grava de 2 a 3 mm. de granulometría. De esta manera se están cubriendo las necesidades de nutrición, anclaje y probablemente de intercambio para las plantas.
Otra opción será fabricarnos nuestro propio sustrato, situación mas económica pero también mas arriesgada, ya que se corre el riesgo de un fallo grave. Recetas de sustratos hay muchas y muy variadas entre si. Yo comparto la que he utilizado con éxito, aunque reconozco que siempre puede existir una mejor.
LOS ELEMENTOS: Turba (sphagnum peat moss):
La escogí por dos razones: la primera, porque es una buena forma de aportar nutrientes a nuestro sustrato y la segunda porque su consistencia ligera y esponjosa nos ayuda a que nuestro sustrato no sea muy duro y que permita el buen crecimiento de las raíces. Estamos cubriendo Nutrición y Anclaje
Tierra negra para violetas africanas:
Otra buena fuente de minerales. Incluso es común que contenga algo de abono químico, así que nos da una fuente mas equilibrada de macro-nutrientes a la mezcla. Además, en esta ocasión la marca incluyo dolomita en su tierra, la cual es conocida por sus excelentes capacidades de intercambio de iones (al igual que la perlita y vermiculita). Así que cubrimos nutrición e intercambio.
Barro Rojo:
Este polvo de color rojo es usado aquí en México para elaborar macetas y tejas para los techos. Su color rojo revela que es rico en hierro. Además su consistencia una vez mojado es precisamente la de un lodo lo cual recuerda los sustratos en la naturaleza y por tanto es un excelente medio para el desarrollo de raíces. Por si fuera poco, al ser una arcilla es probable que también ayude al intercambio de iones. Así pues, con este elemento cubrimos sujección, nutrición de hierro e intercambio, un excelente compuesto.
Los 2 primeros elementos los conseguí en la sección de jardinería de una tienda especializada en el bricolaje del hogar. Venden focos, lámparas, material eléctrico, herramientas, madera, pinturas, etc. El barro fue en una tienda de materiales para la construcción donde también vendían tejas. Este último es un poco más difícil de conseguir ya que no siempre los vendedores al menudeo lo trabajan, si no más bien sus proveedores.
"COCINANDO" LA RECETA:
Una vez conseguidos los elementos existen varias formas de colocarlos en el acuario. Una de ellas es hacer una capa por separado de cada uno de los elementos, otros incluso empiezan con una capa de grava inerte. Yo no he encontrado argumentos para que me decida a ésto y utilizo la forma que describo a continuación. Me parece que es más simple y nos permite vigilar la consistencia del sustrato, lo cual es importante.
Aquí vale la pena mencionar el uso de un cable calefactor en el fondo del acuario. Yo nunca lo he usado y al no tener problemas con mis acuarios no pienso usarlo en el futuro. Su uso se debe a que en la naturaleza el sustrato absorbe y resguarda el calor del sol, lo cual hace que su temperatura sea un par de grados más caliente que el agua, esta diferencia de temperaturas crea corrientes que ayuda a mover los nutrientes alrededor de las raíces ayudando a que las plantas los aprovechen. Si te decides usarlo quizás una primera capa de arena muy fina para cubrir este cable sea una buena idea, ya que así el calor se distribuye de forma homogénea y rápida.
Lo que se hace es escoger un cubo nuevo y un recipiente de plástico también nuevo o de uso exclusivo para nuestro acuario. Se pone en el cubo 1 medida (recipiente de plástico) de tierra negra, 1 medida de turba y 5 medidas de barro rojo.
Si utilizamos un poco las matemáticas nos daremos cuenta que esta mezcla es un 70% barro, 15% tierra negra y 15% turba aproximadamente. Esta difiere de mi receta original de un 50% barro rojo (2 medidas), 25% tierra negra (1 medida) y 25% turba (1 medida) que utilicé en mi anterior acuario de 300 litros, y es que estoy reduciendo la carga de materia orgánica porque pienso poner una capa mayor de este sustrato nutritivo en este nuevo acuario.
Antes de poner la turba y la tierra es importante pasarlas por un colador para quitar ramas hojas y demás materia orgánica visible ya que en demasía puede resultar peligrosa dentro de nuestro acuario tanto para peces como plantas.
Una vez que se puso los materiales en el cubo... pues a mezclarlos, hasta lograr una mezcla homogénea.
Después de éso se lleva la cubeta al nuevo acuario y se vacía su contenido, repitiendo este procedimiento tantas veces como sea necesario hasta lograr la profundidad deseada. En este caso en particular dispuse de unos 6 cms aproximadamente. Sin embargo, ésto es algo experimental aunque yo recomendaría optar por algo más comprobado unos 2 a 3 cms de la mezcla nutritiva como en mi acuario de 300 litros. El resultado será algo así:
En este punto hay gente que lo hace diferente. Supongo que su técnica es mucho más segura y consiste en agregar agua a la mezcla, mover y airear este agua para que el proceso de descomposición de la materia orgánica empiece. El agua se cambiará cada 2 o 3 días, vigilando los parámetros como el amonio. Cuando ya no está presente continúan con el proceso. Yo no hago este paso y continuo de la siguiente manera.
Encima de la mezcla nutritiva se pone una grava inerte, de unos 2 o 3 mm de granulometría. El tamaño es importante ya que éste es lo bastante pequeño para un sustrato compacto, pero no tan pequeño que se apelmace en una capa muy dura y por tanto ayuda a que las plantas se sujeten mejor con sus raíces. Siempre que voy ha usar alguna grava primero le pongo un poco de vinagre, si no salen burbujas al contacto con el vinagre indica que efectivamente es inerte y la puedo usar. En esta ocasión escogí grava volcánica y coloque 2 cms aprox. de ésta, porque en este montaje de acuario estoy probando un sustrato con una mayor mezcla nutritiva y menor grava inerte que en mi anterior acuario. Lo recomendado para una mayor seguridad son entre 5 y 7 cms de esta grava inerte, así está en mi acuario de 300 litros que está montando y funcionando.
Encima de esta grava inerte utilice una capa de grava volcánica más gruesa, solo por cuestiones estéticas, ya que a mi gusto le da un toque más natural.
De esta manera he terminado mi sustrato y en este momento luce así:
MADURACIÓN:
Una vez que tenemos listo el sustrato viene el llenado con agua. Como recordarán yo espero que el sustrato madure en el acuario durante las primeras semanas de su vida. Por lo tanto al principio no lleno totalmente el acuario y así lo dejo unos días.
Para llenarlo utilizo el mismo recipiente de plástico y cubo con que realice la mezcla del sustrato nutritivo. El recipiente en el fondo del acuario y con el cubo vació el agua en dicho recipiente, de esta manera se remueve menos el sustrato por el chorro de agua.
Durante estos días, con el acuario lleno parcialmente, habrá muchas burbujas que escapen del sustrato entre lo que entra el agua y sale el aire atrapado en él. Trato de compactarlo a diario, unas dos veces, presionando hacia el fondo un poco para ayudar a escapar al aire. Como se imaginaran el acuario se ve terrible en esos días. Incluso podrá escapar un olor a huevo podrido. Ésto es normal, es parte de la maduración del sustrato casero.
Después de un tiempo la materia en suspensión se empieza a precipitar y el agua se aclara. Aquí es cuando podemos llenar el acuario por completo y empezar a mover el agua con bombas o filtros. En mi caso empecé de una vez a utilizar el filtro externo que voy a usar en este acuario.
Esperemos algunos días más para introducir plantas al acuario. Mientras, sigamos compactando un poco la mezcla para sacar el aire atrapado en el sustrato.
Ya estamos en la fase final del sustrato para nuestro acuario.
INQUIETUDES:
He decidido abrir este apartado para comentar un par de inquietudes que surgen al tener este tipo de sustrato en un acuario.
La primera, las condiciones anaeróbicas de éste. Un sustrato de este tipo, crea algunas zonas donde efectivamente el oxigeno se vuelve escaso, ya que el contacto o corrientes con la columna de agua rica en oxigeno es prácticamente nula. Además, que se desarrollan en el un gran numero de bacterias que descomponen la materia orgánica y que al consumir oxigeno para sus funciones vitales agotan el ya de por si escaso oxigeno. En estas condiciones anaeróbicas surgen otras bacterias, que no requieren tanto oxigeno. Estas bacterias anaeróbicas pueden generar gases tóxicos para plantas y peces. El más notable es el ácido sulfhídrico con su característico olor a huevos podridos.
Sin embargo, estas zonas anaeróbicas también ayudan a que los nutrientes estén más fácilmente disponibles para las plantas, ya que no hay oxigeno que pueda "atrapar" las moléculas de estos nutrientes. Además, las plantas transportan algo de oxigeno de sus hojas a las raíces con lo cual oxigenan el sustrato que está inmediatamente alrededor de sus raíces.
En conclusión, si cuidamos desde el principio que el sustrato no sea extremadamente compacto y lo plantamos densamente, incluyendo algunas plantas con grandes sistemas de raíces. Las condiciones anaeróbicas se darán en pequeñas zonas que ayudarán a que los nutrientes se absorban mejor, pero los gases nocivos se producirán en tan pequeñas cantidades que no representarán un riesgo para plantas ni peces.
La segunda inquietud es sobre el sifonado de un acuario así. Ésta es fácil de responder, no se sifonea. Sin embargo, me extenderé ya que quizás esta sencilla respuesta no convenza a todos.
La razón principal para sifonar un acuario es retirar de éste una importante cantidad de desperdicios que en un futuro próximo se integrarán al ciclo del nitrógeno y que termina con la presencia de nitratos en el agua. Una razón de los cambios parciales de agua es diluir su concentración para mantener la salud de nuestros peces. Sin embargo, los nitratos, y probablemente desde el amonio del inicio del ciclo del nitrógeno, son parte importante de los nutrientes de las plantas. Al evitar que los desperdicios entren en dicho ciclo estamos limitando el alimento disponible para las plantas.
Los desperdicios de nuestros peces se convierten en parte del alimento de nuestras plantas. El truco aquí es tener bastantes plantas sanas y pocos peces para que sea más sencillo el equilibrio entre ambas partes.
Esta es la razón principal por lo cual no se sifona un acuario de esta naturaleza. Otra razón es que con bastantes plantas es muy difícil, por no decir imposible, el sifoneo de una buena parte del acuario. Pero siempre puedes sifonar la capa superficial de un acuario así, si utilizaste solo 2 cms de sustrato nutritivo y 6 o 7 cms de grava inerte tienes margen para sifonar ligeramente la grava inerte. Yo lo hago en la zona delantera de mi acuario de 300 litros por cuestiones de estéticas.