No es difícil imaginar el maravilloso espectáculo que se desarrolla año tras año en los ríos de aguas cristalinas del continente africano. Dentro de la exhuberancia del tropico, en lo más recóndito de la selva fluvial africana, vive uno de los cíclidos más llamativos en cuanto a su hermoso colorido y pautas de comportamiento reproductivo. Todos los años, durante los meses de calor, este pequeño pez se lanza con frenesí a culminar con éxito la procreación de su especie. Cuando el agua alcanza temperaturas de más de 28 ºC, se desencadena en la zona más oculta del río, donde se encuentran oquedades y grutas, todo un cortejo que dara lugar al desove y eclosión de una nueva generación de peces. Los Pelvicachromis, como suele ser habitual dentro de los cíclidos, necesitan emparejarse para comenzar su época de celo. En esta época estival todo el delta del río Niger sufre una gran trasformación. La vegetación de las aguas poco profundas, donde vive este pez, se encuentra poblada por otras especies y esto intensifica la territorialidad de todos los animales que buscan una zona para desovar. |  |